18/9/2016 – 2:52 de la madrugada, pensando más de la cuenta,
con un catarro de cojones y una herida en la comisura del labio salida por vete
a saber qué. Y tampoco me viene la regla desde hace dos meses y a menos que
esté embarazada del espíritu santo no sé qué otra explicación puede tener.
Querido amigo,
Ha pasado un mes y un poco más desde la última vez que te
escribo. Quisiera decir que tengo una buena excusa para eso, pero lo cierto es
que no la tengo, así que no te voy a mentir; simplemente no me acordé de
escribirte.
Te mentiría si te dijese que en estos dos meses no ha pasado
nada. No sé si te conté lo mucho que deseaba volver a hablar con Andrea (no
Andrea una de mis mejores amigas, Andrea mi ex), pues bien, por fin lo he hecho
y me gusta la relación que tenemos, hablamos de vez en cuando y me gusta leerla
o escucharla, que he descubierto (pese a lo que ella diga) que tiene una voz
preciosa.
También he conocido a una nueva amiga, llamada Maite. Sé que ella no sabe muy bien qué hacer
conmigo, pero me siento cómoda hablando con ella, aunque creo que mi
personalidad la desconcierta. Soy consciente de que sólo me entenderé a mí
misma en este mundo y si encuentro a la persona que me entienda, no sé qué
pasará. Seguramente le den un premio o algo así. Pero en fin, Mai, te he cogido
mucho cariño en poco tiempo y que no te hable no significa que no seas
importante para mí.
He vuelto a ver a Katy y me sorprendí mucho al ver lo
cambiada que estaba. Y también me di verdadera cuenta de lo mucho que la echaba
de menos. Es irremplazable y ella parece que me ve igual, que a todo esto, debo
pasarle la nueva url del blog. También he hecho que ella y Ayelén se
conocieran, con el fin de que dos personas importantes en mi vida pudieran
ponerse cara, como quien dice.
También Ayelén se ha ido a Valencia y la echo mucho en
falta. Pero sé que es por algo bueno para ella, para labrarse su futuro y sé
que la volveré a ver, algo lo dice en el interior de mi corazón, por muy cursi
que suene. Además, aún así me regaña por whatsapp sobre lo que hago o no.
¿El tema chicos? Te mentiría si te dijese que no me gusta
nadie, o al menos, sentir siento algo. Pero no puedo permitírmelo, no sólo
porque tengo miedo a enamorarme, sino porque no puedo sentir, aún no. Y además,
él no quiere saber nada de mí…
Álvaro y yo tenemos distintos conceptos sobre el amor. Para
mí es algo mucho más complicado y parece que
a él le resulta más sencillo enamorarse, exponerse a alguien. Pero yo no vengo con manual de instrucciones.
Yo no me enamoro en semanas, meses, no después de algo como lo que he pasado,
algo que me ha dejado secuelas y que estarán ahí de por vida. Lo mío es más
lento, quizás casi ha pasado un mes desde que le echo de menos (justamente
dentro de ocho días hará el mes), pero quizá no soy la chica adecuada para él,
si se hubiera quedado esperando le habría hecho mucho daño y no estoy dispuesta
a pasar por ese trance otra vez, aunque le añore. No puedo permitirme sentir,
pero no puedo evitar ser humana, así que, sentir, siento. Pero no creo estarlo de
a la misma escala que él, no tengo los síntomas de siempre, es decir, enamorada
(o al menos eso decía antes de borrarme) y me da vergüenza admitirlo, pero
estoy pendiente de lo que hace y así satisfago y calmo mi curiosidad y mi
preocupación sobre si está bien o no. Pero, aunque él no me hubiera borrado de
todos lados, aunque eso no hubiera pasado, mi decisión sería la misma.
Carlos… No sé. De él no hay mucho que decir… Es justamente
como sabía que era; un ligón empedernido. Quizás lo mejor fue que no me
acercara mucho a él y borrar mi interés por él a tiempo, me resultó mucho más
fácil que haber borrado un dibujo.
Andrea dice que quizás debería salir con alguna chica (ella
tiene novia) y yo le he dicho que ya llegará la persona que lo merezca. Pero me
niego a sentir a nada profundo a la par con lo que ya siento; el odio.
Odio… Venganza… Haría
lo que sea por cumplirlo, aunque tuviera que perder mi humanidad, como de hecho
estoy haciendo ahora mismo. La estoy perdiendo y es como si se me escapara de
las puntas de los dedos y por fin parece que va a pasar… Pero ¿sabes? No es
suficiente. Quiero verlo sangrar, porque así será la única forma en la que yo
me pueda entregar a alguien de nuevo, sólo así estaré libre, porque así se hará
justicia, quiero verlo llorar, sufrir lo que yo sufrí. Y aunque está siendo muy
amable conmigo, estoy siendo muy hipócrita con él. En parte porque se lo merece
y en la otra parte porque no me fío de él. Detrás de eso deben haber otras
intenciones y lo mejor es sonreírle y hacerle creer que todo va bien y que me
tiene engañada, aunque en el fondo sea una mala víbora mucho más lista que él y
esté dispuesta a matarle con su veneno.
Mi psicóloga me ha puesto con un grupo de chicas y chicos
con los que tengo algo en común y realmente no sé si cuadro mucho ahí. Quiere
hacerme hablar y tú ya sabes (o intuyes) cómo soy. No considero importante
hablar en público y en general, no considero importante hablar. Me gusta desconectar,
me gusta desahogarme en mi pequeño rincón y disfruto mucho estando sola. Por
eso este año haré el bachillerato a distancia, no quiero encariñarme con nadie,
y además quiero hacerlo por mi cuenta. No me gusta el horario nocturno, se sale
de mi zona de confort por completo.
Y en fin… En otro orden de cosas, cumpliré los veintidós en
cuatro días. Es deprimente, no algo que celebrar, porque no he cumplido para
nada mis metas, no estoy donde debería y no estoy donde quisiera estar. Y todo
por este infortunio que me destrozó… Un año más anclada, en fin, voy a sacarme
esto como sea. Sólo tengo dos metas y voy a ir a muerte por ellas.
Si al final decido hacerte llegar esto, Álvaro, que sepas
que la canción Inmortals te la dedico (por eso la posteé y para demostrarte que
había escuchado las canciones) y que no ha pasado ni un día de este casi mes
que no pensara en cómo estarías. Yo… Bueno… Espero que estés bien, pero
simplemente no puedo hacerlo. Aún no, pero sé cómo te sientes y espero que si
algún día nuestros caminos se alinean de nuevo, ambos hayamos conseguido
nuestros oscuros objetivos y que no hayamos cambiado el uno con el otro. Nunca
quise hacerte daño y nunca querré hacerte daño. Espero que lo comprendas.
Bueno, querido amigo. Estoy cansada y hoy apenas he dormido
así que, a ritmo de Death Valley te deseo las buenas noches.
Con mucho cariño,
Vir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario