domingo, 18 de septiembre de 2016

Querido amigo [14]



18/9/2016 – 2:52 de la madrugada, pensando más de la cuenta, con un catarro de cojones y una herida en la comisura del labio salida por vete a saber qué. Y tampoco me viene la regla desde hace dos meses y a menos que esté embarazada del espíritu santo no sé qué otra explicación puede tener.
Querido amigo,
Ha pasado un mes y un poco más desde la última vez que te escribo. Quisiera decir que tengo una buena excusa para eso, pero lo cierto es que no la tengo, así que no te voy a mentir; simplemente no me acordé de escribirte.
Te mentiría si te dijese que en estos dos meses no ha pasado nada. No sé si te conté lo mucho que deseaba volver a hablar con Andrea (no Andrea una de mis mejores amigas, Andrea mi ex), pues bien, por fin lo he hecho y me gusta la relación que tenemos, hablamos de vez en cuando y me gusta leerla o escucharla, que he descubierto (pese a lo que ella diga) que tiene una voz preciosa.
También he conocido a una nueva amiga, llamada Maite.  Sé que ella no sabe muy bien qué hacer conmigo, pero me siento cómoda hablando con ella, aunque creo que mi personalidad la desconcierta. Soy consciente de que sólo me entenderé a mí misma en este mundo y si encuentro a la persona que me entienda, no sé qué pasará. Seguramente le den un premio o algo así. Pero en fin, Mai, te he cogido mucho cariño en poco tiempo y que no te hable no significa que no seas importante para mí.
He vuelto a ver a Katy y me sorprendí mucho al ver lo cambiada que estaba. Y también me di verdadera cuenta de lo mucho que la echaba de menos. Es irremplazable y ella parece que me ve igual, que a todo esto, debo pasarle la nueva url del blog. También he hecho que ella y Ayelén se conocieran, con el fin de que dos personas importantes en mi vida pudieran ponerse cara, como quien dice.
También Ayelén se ha ido a Valencia y la echo mucho en falta. Pero sé que es por algo bueno para ella, para labrarse su futuro y sé que la volveré a ver, algo lo dice en el interior de mi corazón, por muy cursi que suene. Además, aún así me regaña por whatsapp sobre lo que hago o no.
¿El tema chicos? Te mentiría si te dijese que no me gusta nadie, o al menos, sentir siento algo. Pero no puedo permitírmelo, no sólo porque tengo miedo a enamorarme, sino porque no puedo sentir, aún no. Y además, él no quiere saber nada de mí…
Álvaro y yo tenemos distintos conceptos sobre el amor. Para mí es algo mucho más complicado y parece que  a él le resulta más sencillo enamorarse, exponerse a alguien. Pero yo no vengo con manual de instrucciones. Yo no me enamoro en semanas, meses, no después de algo como lo que he pasado, algo que me ha dejado secuelas y que estarán ahí de por vida. Lo mío es más lento, quizás casi ha pasado un mes desde que le echo de menos (justamente dentro de ocho días hará el mes), pero quizá no soy la chica adecuada para él, si se hubiera quedado esperando le habría hecho mucho daño y no estoy dispuesta a pasar por ese trance otra vez, aunque le añore. No puedo permitirme sentir, pero no puedo evitar ser humana, así que, sentir, siento. Pero no creo estarlo de a la misma escala que él, no tengo los síntomas de siempre, es decir, enamorada (o al menos eso decía antes de borrarme) y me da vergüenza admitirlo, pero estoy pendiente de lo que hace y así satisfago y calmo mi curiosidad y mi preocupación sobre si está bien o no. Pero, aunque él no me hubiera borrado de todos lados, aunque eso no hubiera pasado, mi decisión sería la misma.
Carlos… No sé. De él no hay mucho que decir… Es justamente como sabía que era; un ligón empedernido. Quizás lo mejor fue que no me acercara mucho a él y borrar mi interés por él a tiempo, me resultó mucho más fácil que haber borrado un dibujo.
Andrea dice que quizás debería salir con alguna chica (ella tiene novia) y yo le he dicho que ya llegará la persona que lo merezca. Pero me niego a sentir a nada profundo a la par con lo que ya siento; el odio.
Odio… Venganza… Haría lo que sea por cumplirlo, aunque tuviera que perder mi humanidad, como de hecho estoy haciendo ahora mismo. La estoy perdiendo y es como si se me escapara de las puntas de los dedos y por fin parece que va a pasar… Pero ¿sabes? No es suficiente. Quiero verlo sangrar, porque así será la única forma en la que yo me pueda entregar a alguien de nuevo, sólo así estaré libre, porque así se hará justicia, quiero verlo llorar, sufrir lo que yo sufrí. Y aunque está siendo muy amable conmigo, estoy siendo muy hipócrita con él. En parte porque se lo merece y en la otra parte porque no me fío de él. Detrás de eso deben haber otras intenciones y lo mejor es sonreírle y hacerle creer que todo va bien y que me tiene engañada, aunque en el fondo sea una mala víbora mucho más lista que él y esté dispuesta a matarle con su veneno.
Mi psicóloga me ha puesto con un grupo de chicas y chicos con los que tengo algo en común y realmente no sé si cuadro mucho ahí. Quiere hacerme hablar y tú ya sabes (o intuyes) cómo soy. No considero importante hablar en público y en general, no considero importante hablar. Me gusta desconectar, me gusta desahogarme en mi pequeño rincón y disfruto mucho estando sola. Por eso este año haré el bachillerato a distancia, no quiero encariñarme con nadie, y además quiero hacerlo por mi cuenta. No me gusta el horario nocturno, se sale de mi zona de confort por completo.
Y en fin… En otro orden de cosas, cumpliré los veintidós en cuatro días. Es deprimente, no algo que celebrar, porque no he cumplido para nada mis metas, no estoy donde debería y no estoy donde quisiera estar. Y todo por este infortunio que me destrozó… Un año más anclada, en fin, voy a sacarme esto como sea. Sólo tengo dos metas y voy a ir a muerte por ellas.
Si al final decido hacerte llegar esto, Álvaro, que sepas que la canción Inmortals te la dedico (por eso la posteé y para demostrarte que había escuchado las canciones) y que no ha pasado ni un día de este casi mes que no pensara en cómo estarías. Yo… Bueno… Espero que estés bien, pero simplemente no puedo hacerlo. Aún no, pero sé cómo te sientes y espero que si algún día nuestros caminos se alinean de nuevo, ambos hayamos conseguido nuestros oscuros objetivos y que no hayamos cambiado el uno con el otro. Nunca quise hacerte daño y nunca querré hacerte daño. Espero que lo comprendas.

Bueno, querido amigo. Estoy cansada y hoy apenas he dormido así que, a ritmo de Death Valley te deseo las buenas noches.

Con mucho cariño,

Vir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario