Yo, resurjo de mis propias cenizas. Y ni siquiera el propio Diablo, lo haría mejor, de eso le doy gracias a Dios.
¿A dónde vas? Te veo nervioso. ¿Es eso miedo en tus ojos, quizás? La lluvia nubla tus decisiones, el día quema tus pasiones.
Y el castigo que te mereces, es el error al que caerás.
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