1910 - El desgarrador.
Agarré la estaca de madera cuando estaba a punto de rozarme el pecho. Lo parti en dos, mirando la aterrada cara de la cazadora rubia. Llevaba un vestido de época, y a mi juicio, siempre fue molesto de quitar y poner.
Me reí, divertido.
-¿En serio, cazadora?-clavé mi mirada en sus ojos azules. Noté que mis ojos se volvían amarillos.-¿Un vampiro? ¡¿UN VAMPIRO?!-me reí, como si estuviera desquiciado.-No puedes estar más equivocada.
La mutación fue más rápida de lo que esperaba, pues todo mi cuerpo se recubrió de pelo y fue más fácil. Cada década de mi vida se me hacía más transformarme.
Salté, sin pensármelo mucho y desgarré y desgarré a la cazadora, que intentó oponer resistencia, pero fue en vano porque yo soy mucho más fuerte que cualquier arma contra vampiros, hasta dejarla hecha trizas en el suelo, como un trapo inerte.
-Archer... Archer...-susurró una voz cerca de mi oído, que me hizo volver al mundo real...
2013 - Sueños
-¡¡¡ARCHER!!!-abrí los ojos de repente, cuando vi a mi hermano delante de mi, retirándose el pelo de la cara y observándome con sus brillantes ojos verdes. Creo que se llevó el mejor gen de la familia.-Menos mal que estás despierto.-sonreía el muy bastardo con cierta sorna que me entraban ganas de estrangularlo.
-¿No estás por ahí chupando sangre a chicas y dejando cuerpos maltrechos que tienes que venir a despertarme, cabrón?-le espeté, lanzándole una almohada a la cara.
Con una risa, evadió la almohada de forma rapidísima, que cayó al suelo con elegancia.
-Uy, el lobito se puso agresivo. ¿Una pesadilla, quizás, hermano?
-Haz el favor de meterte tu sarcasmo por donde te quepa, Cole.-sonreí, porque después de todo era mi hermano. -¿Por qué me despiertas?
-Porque, no sé, es tu ¿cuántos van ya? ¿Número cien de primer día de clase? Y no quería perdérmelo.-se cruzó los brazos con una sonrisa de medialuna.
-Sé que no lo comprendes, pero me gusta pasar por alguien normal, no como tú.
-Touché.-llevó las manos al pecho como si le fuera ofendido, aunque sabía perfectamente que no.-Cuando la diva este vestida y aseada, que me avise, que la quiero despedir como buena mamá que abandona a su polluelo a su suerte en el instituto.
-Idiota.-le espeté, se fue con una risa y un portazo.
Caminé hacia el baño de mi habitación y no con mucho pudor me quité los slips y me metí bajo la ducha, encendiendo el agua muy caliente para que me mojara todo el pelo, que cayó cubriéndome gran parte de la cara.
Pensé en la de veces que había ido al instituto, pero algo me decía en mi interior de que este año iba a ser... Distinto.
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